Del 7 al 18 de julio de 2026 tuve el placer de participar como monitor en un campamento de verano organizado por Agence Nature, una asociación francesa que, desde hace casi treinta años, organiza colonias de vacaciones y estancias para jóvenes con un fuerte componente educativo y humano. Durante dos semanas recorrimos Andalucía con un grupo de cuarenta adolescentes: primero en Sevilla y después en la Costa del Sol, entre Torremolinos y Málaga. Fue una experiencia profundamente enriquecedora que me permitió unir dos facetas de mi vida profesional: la animación juvenil y mi labor como guía oficial de turismo de Andalucía.
Una aventura colectiva en el corazón de Andalucía
Los campamentos de verano son sinónimo de amistad, convivencia, juegos, actividades al aire libre y recuerdos inolvidables. Pero también representan una oportunidad extraordinaria para descubrir nuevos lugares, abrirse a otras culturas y despertar la curiosidad de los más jóvenes.
En esta ocasión, el grupo estaba formado por 40 jóvenes, acompañados por una directora y cinco monitores. Cada miembro del equipo aportó su experiencia, su entusiasmo y sus cualidades para que los participantes disfrutaran de unas vacaciones seguras, dinámicas y llenas de momentos especiales.
Nuestro recorrido nos llevó a algunos de los lugares más emblemáticos de Andalucía.
La primera semana transcurrió en Sevilla, donde los jóvenes pudieron descubrir la riqueza histórica y cultural de la capital andaluza. Posteriormente nos trasladamos a Torremolinos, estableciendo nuestro campamento base junto a la playa de Los Álamos, desde donde disfrutamos de actividades al aire libre, jornadas de playa y un ambiente plenamente veraniego. Durante esta segunda semana también dedicamos un día completo a conocer Málaga, una ciudad que combina historia, cultura y modernidad como pocas.
Una doble faceta: monitor y guía oficial de Andalucía
Durante todo el campamento, mi función principal fue la de monitor.
Como el resto del equipo, participé en la organización de las actividades, el acompañamiento del grupo, la seguridad de los jóvenes y la vida cotidiana del campamento.
Sin embargo, esta experiencia tenía para mí un valor añadido.
Además de mi trabajo como monitor, soy guía oficial de turismo de Andalucía, una profesión que me permitió aportar una perspectiva diferente durante las visitas culturales y los desplazamientos.
No se trataba de convertir las vacaciones en una clase de historia.
Todo lo contrario.
La idea era aprovechar cada ocasión para despertar la curiosidad de los jóvenes de manera natural. Una anécdota frente a la Giralda, una explicación sobre los azulejos sevillanos, el origen del Real Alcázar o la huella que dejó Al-Ándalus en las ciudades andaluzas eran pequeñas pinceladas que ayudaban a comprender mejor lo que estábamos viendo.
Los adolescentes quizá no recuerden el nombre de un rey o una fecha concreta.
Pero sí recuerdan una historia sorprendente, una curiosidad inesperada o una explicación que conecta con su realidad.
Y precisamente esa es la esencia de la interpretación del patrimonio: transmitir sin imponer, despertar preguntas en lugar de ofrecer únicamente respuestas.
Descubriendo Sevilla de otra manera
Sevilla es una de las mejores puertas de entrada para comprender Andalucía.
A lo largo de nuestra estancia, los jóvenes recorrieron algunos de sus lugares más representativos.
La impresionante Catedral de Sevilla, la Giralda, el barrio de Santa Cruz, la espectacular Plaza de España, el Real Alcázar, las orillas del Guadalquivir y las calles del casco histórico se convirtieron en escenarios perfectos para descubrir la historia de una ciudad que ha sido romana, islámica y cristiana.
Más allá de contemplar monumentos, intentamos comprenderlos.
¿Por qué las casas andaluzas tienen patios interiores?
¿Por qué Sevilla conserva tantas influencias islámicas?
¿Cómo convivieron durante siglos distintas culturas en esta ciudad?
Muchas de estas preguntas surgían de forma espontánea mientras caminábamos, demostrando que la curiosidad aparece cuando se invita a observar con atención.
Málaga, una ciudad llena de contrastes
Durante la segunda semana también visitamos Málaga, una ciudad que sorprende por la riqueza de su patrimonio.
Con frecuencia se la conoce únicamente por sus playas, pero su centro histórico alberga auténticos tesoros.
La Catedral, el Teatro Romano, la Alcazaba, las animadas calles del centro o la historia de Pablo Picasso permitieron a los jóvenes descubrir otra imagen de Andalucía, diferente pero complementaria a la de Sevilla.
Comparar ambas ciudades fue especialmente interesante.
Mientras Sevilla representa la gran capital histórica de Andalucía, Málaga simboliza hoy una ciudad abierta al Mediterráneo, dinámica y en constante evolución.
Conocer ambas ayuda a comprender mejor la enorme diversidad cultural de esta región.
Porque unas vacaciones también pueden despertar la curiosidad
Este campamento no era un viaje escolar.
Los jóvenes estaban de vacaciones y ese era precisamente el objetivo principal del viaje.
Las jornadas de playa en Los Álamos, los juegos, las actividades deportivas, las veladas, la convivencia en el camping y los momentos de descanso formaban parte esencial de la experiencia.
Y quizá por eso mismo, los pequeños momentos de descubrimiento resultaban aún más valiosos.
Cuando un joven pregunta espontáneamente por qué una torre tiene esa forma, por qué una ciudad conserva un castillo árabe o por qué Andalucía posee una historia tan singular, el aprendizaje se hace natural.
Ya no es una obligación.
Se convierte simplemente en parte del viaje.
Una colaboración que significa mucho para mí
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a Agence Nature por la confianza depositada en mí.
Desde hace casi tres décadas, esta asociación organiza colonias de vacaciones y estancias para jóvenes con una verdadera exigencia de calidad.
Su proyecto educativo se enfoca en en valores como la autonomía, la convivencia, el respeto, la solidaridad y el descubrimiento. Valores que tienen mucho que ver con mi propia forma de transmitir la cultura.
Poder aportar mi experiencia como guía oficial dentro de un equipo de animación tan comprometido ha sido una experiencia especialmente enriquecedora.
Demuestra que la cultura puede integrarse de forma natural en unas vacaciones sin perder nunca su carácter lúdico.
Una filosofía que también inspira a Nasrid
Desde la creación de Nasrid, siempre he defendido una idea muy sencilla: el patrimonio no consiste únicamente en visitar monumentos.
El patrimonio es una forma de entender un lugar.
Un encuentro con el territorio
Es conocer a sus habitantes.
Es comprender su historia.
Es descubrir sus paisajes.
Esta experiencia me recordó que nunca es demasiado pronto para mirar el mundo con curiosidad.
A veces basta una historia bien contada, una explicación sencilla o una invitación a levantar la vista para que una simple visita se transforme en un recuerdo que permanece.
Esa es precisamente la filosofía que intento transmitir cada día a través de Nasrid.
Gracias, Agence Nature
Guardaré un magnífico recuerdo de estas dos semanas compartidas con todo el equipo de Agence Nature.
Gracias a los organizadores, a la directora, a mis compañeros monitores y, sobre todo, a los cuarenta jóvenes que llenaron este viaje de energía, entusiasmo y curiosidad.
Porque descubrir Andalucía, ya sea con viajeros, familias o jóvenes que disfrutan de sus vacaciones de verano, sigue siendo una de las mejores maneras de crear recuerdos inolvidables y de despertar el deseo de comprender el mundo que nos rodea.